Con el preparado M.Y.O Queso, puedes hacer un magnífico queso, tan bueno, que hasta tiene nombre propio. Posee una deliciosa mordida, suave y aterciopelada. Funde e hila. Además, es alto en proteínas (6%), minerales alcalinos, vitaminas y aminoácidos esenciales. Obviamente 0% colesterol. La recetas vegetarianas y veganas podrán incluir por fin un queso muy parecido al homologo lácteo.

SIN gluten, SIN colesterol, SIN alérgenos, SIN lácteos, APTO para: veganos, vegetarianos, Kosher y celíacos.

PREPARACIÓN:

Para unos 470 g aprox. de producto final.

1) Pesa 50 g de M.Y.O Queso.

2) Añade 300 g de agua. Mejor si es purificada. Esta elección es más saludable que el agua del grifo ya que así, nos aseguramos evitar cloro y metales pesados.

3) Bate unos 20 segundos a velocidad media, hasta su completa homogeneización.

En este punto puedes elegir entre:

  • Aceite de girasol (mejor si es prensado en frío y eco para que conserve sus vitaminas A, E y K y su Omega6) que le dará un sabor suave
  • Aceite de oliva (mejor si es prensado en frío y eco para conservar sus vitaminas A, D, E y K y su Omega6) que le dará un sabor potente
  • Aceite de coco (mejor si es desodorizado. El aceite de coco es el que mejor soporta el calor sin oxidarse. Además, posee vitamina K y E)

4) Añade 120 g del aceite que elijas, y vuelve a batir unos 30 segundos hasta emulsionar por completo.

5) Pon la mezcla en una sartén a fuego medio y remueve durante unos minutos. Se apreciará el paso de líquido a una textura más densa que llegará a desprender vapor de agua. En este momento es el adecuado para enmoldar.

6) Enmolda.

7) Dejar enfriar hasta que quede endurecido.

8) Guárdalo en la nevera cubierto con un film transparente. Puede durar una semana o más.

P.D.: Este es un queso que se puede curar. Si lo dejas al aire poniéndole un velo de aceite y les das la vuelta cada dos días formará una costra como el queso tradicional.