foodie trend

Restaurantes vegetarianos y aumento de ventas.

La tendencia hacia una alimentación vegetariana incrementa exponencialmente. Más que nunca hasta ahora, la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente marcan el rumbo de las tendencias en la alta cocina. Frente al imparable fenómeno de la globalización, aumentan los profesionales que intensifican su voluntad por trabajar con alimentos de proximidad obtenidos en armonía con los ciclos de la naturaleza. Cocinar vegetariano y sin huella, se ha convertido en una de las aspiraciones de chefs preocupados también por evitar desperdicios y propiciar el reciclaje de los residuos que se generan en la hostelería. En las redes sociales, y fuera de ellas, las etiquetas #StopFoodWaste y #StopAlDesperdicioDeComida son consignas contra el gran despilfarro que aqueja a las sociedades desarrolladas. Parte importante de una concienciación que cobra un peso creciente. En las tendencias de futuro asoma el peso de la influencia oriental, el interés generalizado por la salud y la vida sana, y la incidencia de las tecnologías móviles. Los restaurantes necesitan ponerse al día. Necesitan recetas vegetarianas nutricionalmente balanceadas, variadas y sofisticadas.

Comida saludable, sana y de calidad.

Si los restaurantes vegetarianos y veganos viven momentos de auge, la versión más refinada de la tendencia verde apunta hacia la alta cocina saludable, aquella que armoniza equilibrio nutricional con placer gastronómico. Salud y buena cocina van de la mano. Más allá del rechazo a los productos animales y derivados, el mundo vegetal se desdobla en determinados restaurantes como Flax & Kale, en Barcelona, o My Veg, en Madrid, para ofrecer recetas sabrosas y sanas con el concurso de legumbres, panes y cervezas ecológicas, algas y frutos secos. Detrás de la nueva corriente palpitan conceptos como el raw food (comida cruda), gluten free (sin gluten), y oil fish (aceites con ácidos grasos omega 3), sin olvidar los llamados superalimentos, ingredientes como el cáñamo, el lino, el algarrobo, el fitoplancton, la spirulina, el cacao, el té matcha, el baobab, la cúrcuma, las algas chlorella, el ajo negro, y el reishi, hongo chino de los mil años. Productos bajos en calorías y grasas y ricos en proteínas vegetales, aminoácidos esenciales, vitaminas y minerales.

 Zumos poderosos

Llegan desde Estados Unidos vinculados a celebrities, a dietas depurativas y al llamado crudivorismo (consumir alimentos sin cocinar). A los zumos prensados en frío se les atribuyen incontables propiedades nutritivas. El cold pressing constituye un método que, según afirman sus defensores, reduce la oxidación y mantiene intactos los componentes vegetales, incluidas las fibras de frutas o verduras. A diferencia de los zumos obtenidos con licuadoras convencionales, que centrifugan las frutas a gran velocidad generando calor y mermando sus vitaminas, el nuevo sistema parte de pastas vegetales obtenidas por métodos no agresivos que se someten a presiones intensas para extraer líquidos de colores intensos que preservan sus nutrientes. Zumos que han irrumpido también en la moderna coctelería como base de combinados creativos. Los cold pressed se venden en supermercados ecológicos y grandes cadenas. Y en tiendas especializadas como Organic Experience, en Madrid, y Teresas Juicery, en Barcelona. Fuente  

¿Cómo librarnos de las nefastas dioxinas y conseguir el beneficioso Omega?

Los peces nadan y se alimentan de peces más pequeños, que se alimentan de pequeños crustaceos, que se alimentan a su vez de algas. Todos ellos, filtran agua. Una obviedad. Pero hay algo que probablemente no has relacionado: el agua del planeta, está contaminada. Las dioxinas, son subproductos de numerosos procesos industriales, como la fundición, el blanqueo de la pasta de papel con cloro, la fabricación de herbicidas y plaguicidas, que acaban en el agua y en el subsuelo. También pueden producirse en procesos naturales como las erupciones volcánicas y los incendios forestales. En cuanto a su liberación al medio ambiente, la incineración no controlada de desechos (sólidos y hospitalarios) suele ser la causa más grave, dado que la combustión es incompleta. Se convierten así, en contaminantes ambientales resistentes. Se encuentran a nivel planetario, con una altísima incidencia en mares, océanos, lagos y ríos, y debido a su persistencia, se van acumulando a lo largo de la cadena alimentaria, principalmente en el tejido adiposo de los animales, sobre todo acuáticos, por su solubilidad en las grasas.
Los productos de origen animal son los mayores contribuyentes a la ingesta de dioxinas por los humanos.
Pescados como el salmón, el atún o el pez espada, acumulan dioxinas por filtrar agua y comer pescados más pequeños, asimilando las dioxinas presentes en sus cuerpos. Sin embargo, la presencia de dioxinas en el mundo vegetal, es significativamente más baja o casi nula. En los alimentos están presentes en forma de trazas, es decir en cantidades del orden del nanogramo por kilo y se han hecho muy conocidas en los últimos años, porque algunas de ellas son extremadamente tóxicas y una vez asimiladas, se acumulan en los tejidos y no se pueden eliminar Una simple dosis de 6 millonésimas de gramo de la dioxina más letal, la 2378-TCDD, puede matar a un mamífero. Todavía no se sabe el alcance de nocividad para los humanos de estas sustancias, ni las consecuencias agravadas por su acumulación. Pero hay más… Hoy en día no es recomendable el consumo de pescado por estar altamente contaminado no solo con dioxinas, sino también con otros metales pesados como mercurio, cadmio, plomo, cromo o arsénico. Según la EPA (Agencia de Protección Medioambiental de USA) no existen niveles seguros de dioxinas, así que cualquier cantidad, por pequeña que sea, aumenta el riesgo de cáncer y otras patologías que pueden llegar a ser mortales. En los animales marinos, las toxinas se acumulan de forma exponencial en la cadena alimenticia. Por tanto, si decides comer pescado, hazlo de forma esporádica eligiendo siempre el pescado del menor tamaño posible. Los peces depredadores grandes, como el atún, se comen a peces más pequeños, y además, tienden a vivir más tiempo, con lo que la acumulación de dioxinas, mercurio y demás tóxicos, es mayor. Los niños y embarazadas deberían evitar comer pescado o animales marinos, ya que el nivel de elementos nocivos en el pescado, puede llegar a ser cien mil veces superior al del entorno acuático en el que viven. Si piensas en sustituir el pescado salvaje con el de piscifactoría, debes saber que esos animales, han sido alimentados con pienso industrial a base de cereales como maíz y soja transgénicos. Son atiborrados con medicamentos y químicos y depositan toneladas de heces en el suelo marino que posteriormente acaban de nuevo en su organismo. El dinero manda, y la alimentación barata de estos pescados, rebaja su precio en el mercado. Para empeorar aún más las cosas, en las piscifactorías se trata al pescado con antibióticos para prevenir enfermedades provocadas por el hacinamiento en el que se crían, e incluso en la mayoría de los casos con hormonas. Estas prácticas sin duda incrementan los beneficios empresariales, pero perjudican tu salud. Uno de los pescados más nocivos, es el salmón de piscifactoría. En su pienso, además de todo lo citado, se añaden colorantes artificiales derivados del petróleo a fin de que su carne adquiera la tonalidad rosada que les conferiría su alimentación natural a base de pequeños crustáceos como las gambas o el Krill. Es cierto que algunas piscifactorías utilizan astaxantina, que es un colorante natural y beneficioso, pero debido a su altísimo coste, incrementa demasiado el precio de mercado. Por tanto, la única forma segura de obtener Omega-3 en la dieta, es mediante suplementos alimenticios que hayan sido sometidos a un cuidadoso proceso de purificación de toxinas, o consumir productos vegetales que lo contengan. La chía, el aceite de lino, las nueces y otras fuentes de origen no animal, contienen omega-3 en la forma de ALA (ácido alfa linoleico). El cuerpo humano tiene una capacidad muy limitada de convertir la grasa ALA a EPA y DHA, grasas más beneficiosas que la primera para el organismo. De hecho sólo del 5 al 10% de ALA se convierte a EPA y sólo del 2 al 3% en DHA. Así que, si prefieres alimentarte de forma ética y compasiva, cocina vegetariano y toma suplementos o alimentos enriquecidos con Omega 3 de origen vegetal. Recuerda que las grasas omega-3 son componentes esenciales de las membranas celulares. También son necesarias para la fabricación de hormonas, así como para evitar que la coagulación de la sangre y la inflamación rebasen los límites saludables.
VALORES DE INGESTA DE REFERENCIA DE LOS ÁCIDOS GRASOS POLIINSATURADOS OMEGA-3 Y OMEGA-6 La Comisión Europea ha solicitado a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) que examine y proporcione asesoramiento en materia de valores de ingesta de referencia de los ácidos grasos poliinsaturados) omega-3 y omega-6 para personal adultas en una dieta diaria saludable para prevenir síntomas de deficiencia y se basan en la evidencia de la relación entre la ingesta y el desarrollo neurológico y/o la salud cardiovascular. Aunque las recomendaciones de ingesta de ácidos grasos poliinsaturados establecidas por las autoridades nacionales para la población en general en diferentes países de la Unión Europea, no son uniformes, se pueden resumir así: Ácidos grasos poliinsaturados omega-3: entre 250 y 500mg/día Ácidos grasos poliinsaturados omega-6: entre 500 y 1000mg/día Manteniendo una relación entre ellos de 1: 2 o 1: 3 como máximo.
… Y como siempre decimos en Fleur Du Vie, tuya es la información, tuya la decisión, tuya la salud. Recomendaciones: Sin saberlo, consumimos 22 veces más Omega 6 de lo recomendado. Sin embargo el aporte de Omega 3 es muchas veces insuficiente. Todo en la vida debe ser equilibrado, la ingesta de ácidos grasos Omega también, que debería ser de 1:2:1 (1 de Omega 3, 2 de Omega 6 y 1 de Omega 9). Fuentes: “Achieving optimal essential fatty acid status in vegetarians: current knowledge and practical implications.” Am J Clin Nutr September 2003 vol. 78 no. 3. http://ajcn.nutrition.org/content/78/3/640S.full.pdf+html https://es.wikipedia.org/wiki/Dioxina http://www.dietametabolica.es/omega3.htm

Germinados de legumbres.

Los granos de cereales y leguminosas son alimentos muy saludables, pero con bajo contenido en agua, ricos en hidratos de carbono complejos y proteínas, por lo que no deben consumirse crudos. El consumo de brotes, o germinados, en la cultura culinaria asiática, es básico para conseguir una alimentación equilibrada, rica en minerales, vitaminas y aminoácidos esenciales. Desde hace miles de años es, de hecho, uno de los secretos de su longevidad y buena salud. Pero…
¿Que poseen los brotes para ser tan saludables?
Un poco de ciencia. Las diastasas, son enzimas que se activan en el momento del desarrollo de la nueva plántula, ayudan a descomponer los hidratos de carbono convirtiéndolos en azúcar, a metabolizar la fibra la proteína y la grasa, lo que  hace a los brotes más nutritivos y fáciles de digerir con respecto a las legumbres convencionales. Aportan muy pocas calorías y además, comiendo germinados, damos al organismo parte de la energía vital intrínseca de la planta. Son ricos en vitaminas y minerales y  los podemos asimilar y digerir fácilmente. Además poseen toda la gama de aminoácidos esenciales, proporcionando una muy buena calidad de proteína. Los brotes de lentejas, garbanzos y judías son excelentes fuentes de vitamina C, casi seis veces más con respecto al grano seco. Los germinados de guisantes poseen un alto porcentaje de beta caroteno, un precursor de la vitamina A. Además los brotes, son ricos en calcio, potasio, hierro y oligoelementos como el yodo, el zinc, el selenio, el silicio, el cromo y el cobalto. Su sabor varía. Por ejemplo, los germinados de lenteja, son crujientes y bastante neutros y los de rábano y mostaza, tienen un delicioso toque picante ¡Hay para todo los gustos!
Algunos datos nutricionales que te interesarán sobre los germinados más populares
Los germinados de alfalfa, son remineralizantes, y tonificantes. Ayudan a combatir estados de fatiga y debilidad general. Contienen vitamina A, B, C, E y K, minerales esenciales como calcio, magnesio, potasio, hierro, selenio y zinc, Contiene todos los aminoácidos esenciales: Fenilalanina, Isoleucina, Leucina, Lisina, Metionina, Treonina, Triptófano, Valina, Arginina e Histidina. Además posee otros aminoácidos no esenciales como Asparagina, Tirosina, Alanina, Ácido aspártico, Serina, Cistina, Cisteína, Glicina, Prolina, Ácido glutámico. Posee, entre otras, dos importantes enzimas digestivas: la Lipasa, que hidroliza las grasas, y la Amilasa, que descompone los almidones y los hace digeribles. Como puedes intuir, la alfalfa es un germinado que nunca debería faltar en tu nevera ni en ninguna recetas vegetariana, o ensalada. Los germinados de arroz integral, ricos en vitamina B, fósforo, potasio, magnesio, sodio, calcio y silicio, son perfectos para ayudar la conservación de huesos, ligamentos, articulaciones, dientes y su proceso digestivo es mucho más rápido que los granos cocinados. Los germinados de avena, contienen vitaminas del grupo B y vitamina E, además de proteínas, carbohidratos, fibra, minerales y un alto contenido en silicio, necesario para el desarrollo de las estructuras musculares, cerebrales y nerviosas. Muy recomendable para trastornos nerviosos, depresiones y alteraciones del sueño. Los germinados de berro, son ricos en hierro, fósforo, manganeso, cobre, zinc, yodo, calcio y vitaminas A, B2, E y C, depuran la sangre, neutralizando el exceso de toxinas y son altamente antioxidantes. Los germinados de fenogreco, contienen abundante fósforo y hierro, son un excelente limpiador sanguíneo y depurativo renal, estimulando las funciones digestivas y hepáticas. Además, al neutralizar las toxinas, suavizan el olor corporal. Los germinados de garbanzos, son ricos en carbohidratos, fibra, calcio, proteínas, magnesio, potasio y vitaminas A y C, y además, no producen gases durante la digestión, como sucede con los granos secos. Los germinados de lentejas, además de tener una deliciosa textura crujiente, son ricos en proteínas, vitamina C y hierro, fortalecen la estructura y retrasan el envejecimiento celular. Los germinados de mostaza, tienen un toque suavemente picante. Son ricos en vitamina C, proteínas y lípidos. Estimulan el sistema intestinal, haciéndolos perfectos para tratar trastornos digestivos. Los germinados de rábano, son desintoxicantes y muy ricos en calcio ya que 100gr poseen 50mg de este mineral. Contienen abundante clorofila, que equilibra y restablece los valores correctos del plasma. En general los germinados, aportan muchos beneficios al organismo:
  • Favorecen los procesos de desintoxicación, depuración y eliminación de residuos almacenados en los tejidos o en la sangre.
  • Combaten la acción de los radicales libres por su acción antioxidante.
  • Facilitan la digestión, activan los procesos de regeneración del aparato digestivo y revitalizan los mecanismos metabólicos.
  • Mejoran el funcionamiento intestinal, alivian el estreñimiento, ayudan a restablecer la flora intestinal y contribuyen a eliminar desechos.
  • Tonifican el sistema nervioso.

¿Cómo hacer germinados en casa?

Necesitas: 1 frasco de germinación (en internet encontraras varios tipos. Los que nosotros preferimos son los de cristal con la tapa a rejilla, o los saquitos para germinados) para cada semilla que vas a germinar. 3 cucharadas de legumbres, granos o semillas a elección, que estén frescas y si es posible, orgánicas. Puedes poner más, si quieres, pero ten en consideración que aumentarán su tamaño unas tres veces. 1/2 litro de agua. Destinar un espacio seco y oscuro para la germinación.

Preparación:

Lava las legumbres, granos o semillas y ponlas a remojar en un frasco con el ½ litro de agua (pon un solo tipo de semillas por frasco, ya que cada una germinará de forma distinta) Deja el frasco en un lugar oscuro y cálido, de 5 a 12 horas para las semillas más pequeñas como la alfalfa o el fenogreco, y de 12 a 15 horas para las semillas más grandes como lentejas, garbanzos o soja. Pasado el tiempo, escurre el tarro y enjuaga bien con agua a temperatura ambiente. Deja escurrir toda el agua posible por la rejilla. No te preocupes si queda un poco ya se colará ella sola después. Coloca el frasco inclinado, verás que viene con una base y con un pedestal de acero. Enjuaga y escurre las semillas cada 12 horas. Asegúrate de seguir estos pasos, de lo contrario, podrían crearse hongos por el exceso de agua y moho por la falta de aire. Al pasar los días, verás brotar tus semillas, cuando tengan de 2 a 3 centímetros de largo, exponlas  indirectamente a la luz para que las hojitas se pongan verdes. Terminado el proceso de germinación, extiéndelos sobre un paño seco y limpio para quitarle el exceso de humedad. Conserva los brotes refrigerados, bien escurridos y secos. Pueden durarte hasta una semana. Si quieres, puedes eliminar las cáscaras de las legumbres antes de comerlas, para eso, coloca tus germinados dentro de una cubeta con agua, la cáscara flotará y la podrás retirar con un colador. De todas formas, no te preocupes, hay una infinidad de tutoriales paso a paso en la red, para que te sea muy sencillo visualizar el proceso. Atrévete a experimentar  ¡Llega a ser un vicio!

Aloe Vera

En Fleur Du Vie, amamos esta maravillosa planta, porque posee increíbles poderes curativos. No falta en ninguna receta vegetariana que preparamos. Las propiedades del aloe vera, se han estado estudiando por diferentes Instituciones y Universidades, llegando a estas conclusiones:
  • Normaliza la digestión. Previene tanto el estreñimiento como la diarrea y estimula la producción de flora bacteriana intestinal por su alto contenido en enzimas.
  • Cicatriza úlceras estomacales e intestinales, y en uso tópico, heridas. Es muy rica en nutrientes y otras sustancias interesantes para nuestro organismo. En caso de úlcera gastrointestinal, tras la atención médica precisa, se puede tomar jugo de aloe vera cuatro veces al día antes de las comidas y al acostarse. Tiene acción emoliente, cicatrizante, coagulante, hidratante, antialérgica, desinfectante, antiinflamatoria, astringente. Además, estimula el colon y tiene un suave efecto laxante.
  • Mejora el aspecto de la piel. La piel se regenera cada 21-28 días. El aloe vera alimenta las células de la capa basal, haciendo que la piel luzca más joven. De este modo la hidratamos de dentro hacia afuera.
  • En procesos inflamatorios, como la colitis y colon irritable, es muy útil, y además ayuda a superar afecciones bucales tales como gingivitis y periodontitis o encías sangrantes.
  • Es un excelente desintoxicante, porque elimina sustancias tóxicas por estimular de forma eficaz el proceso digestivo.
  • Es alcalinizante, por lo que ayuda notablemente el proceso ácido base, sobre todo si se consumen alimentos acidificantes como azúcares y harinas refinadas, productos de origen animal, café o bebidas alcohólicas.
  • Es un óptimo coadyuvante en las dietas de adelgazamiento e incrementa la absorción de nutrientes, gracias a sus propiedades digestivas,
  • Posee capacidad antiviral, antifúngica y antibacteriana. Ayuda el sistema inmunitario a defenderse de las agresiones porque contiene polisacáridos de cadena larga que nos ayudan a defendernos del ataque de las bacterias.
  • Es un magnífico energizante.
  • Reduce el “colesterol malo”.
  • Ayuda en el proceso de defensa oxidativa celular, multiplicando los efectos de las vitaminas, en especial la E y la C,
  • Es antiinflamatoria.
  • Regula el nivel de azúcar en sangre, por lo cual resulta de gran ayuda a las personas diabéticas.
  • Colabora en el tratamiento de las alergias estacionales.
  • Oxigena la sangre y mejora la circulación.
  • Mejora la función de los fibroblastos, las células responsables de la formación del colágeno y contribuyen al alivio de quemaduras menores, cortes y otras irritaciones de la piel.
Los principios activos que otorgan al aloe vera las propiedades que tiene, es favorecido por su poder astringente, que controla la pérdida de humedad, combatiendo mejor el daño que causan las bacterias y los agentes dañinos del ambiente. La dosis diaria recomendada es de 30 a 40 ml por día. Se puede mezclar con chía molida (dejando que se forme mucílago) y preparar una salsa para condimentar tus ensaladas, o tomarla en ayuna con agua de mar rebajada en agua templada. También la puedes tomar con tus batidos o zumos de frutas y verduras frescas. ¡Una explosión energética super Foodie!
Experimenta sus increíbles beneficios, tu salud se verá beneficiada.
El aloe vera es tan versátil que la puedes mezclar con cualquier alimento o bebida. Usa tu imaginación y disfruta de este regalo de la naturaleza. Compra siempre productos ecológicos certificados, y en el caso del aloe vera, asegúrate que, en su procesamiento, sólo se utiliza el gel interior de la planta, porque la piel es tóxica. NOTA INFORMATIVA Los científicos han identificado más de 75 compuestos en el aloe vera, principalmente vitaminas, minerales, enzimas y aminoácidos. Vitaminas: Betacaroteno, B1 o tiamina, B2 o riboflavina, B3 o niacina, B6 o piridoxina, B12 o cianocobalamina, vitamina C o ácido ascórbico y vitamina E (tocoferol). Minerales: Calcio, fósforo, potasio, hierro, sodio, magnesio, manganeso, cobre, cromo y cinc. Polisacáridos: (1200-2000 mg/Litro): Un número en constante aumento de terapeutas y médicos han trabajado durante años con el aloe vera y han comprobado con la práctica sus beneficios. Se piensa que uno de los principales factores de las propiedades curativas de esta planta sea su contenido de polisacáridos o hidratos de carbono complejos. Aminoácidos esenciales: isoleucina, leucina, lisina, metionina, fenilalanina, treonina y valina. Aminoácidos no esenciales: ácido aspártico, ácido glutámico, alanina, arginina, cistina, glicina, histidina, hidroxiprolina, prolina, serina y tirosina. Enzimas: Fosfatasas-amilasas-bradiquinasas, que estimulan el sistema inmunitario y tienen acción analgésica y antiinflamatoria. Catalasas, que previenen la acumulación de agua en el cuerpo. Celulasas, que favorecen la digestión de la celulosa. Creatina fosfoquinasa, de acción en la cadena muscular. Lipasas, que ayudan a la digestión. Ácidos grasos: ácido caprílico, eficaz en el tratamiento de las infecciones por hongos. Sustancias con efectos medicinales:
  • ÁCIDO ALOETICO: antibiótico
  • ÁCIDO CINÁMICO: analgésico y anestésico
  • ACEITE ETEROLO: tranquilizante
  • ÁCIDO CRISAFANICO: fungicida para la piel
  • ALOEMITINA: previene y controla la propagación de ciertas formas cancerígenas
  • ALOEMODINA: regula el funcionamiento de la mucosa intestinal
  • ALOINA: antibiótico, purgante
  • ALOEOLEINA: mejora úlceras duodenales y estomacales. Disminuye la acidez
  • ALOETINA: neutraliza el efecto de las toxinas microbianas
  • AMINOACIDOS: interviene en la formación de proteínas
  • CARRISINA: refuerza el sistema inmune y aumenta las defensas
  • CRETININA: resulta fundamental en las reacciones de almacenaje y transmisión de la energía
  • EMODINA bactericida y laxante
  • EMOLINA, EMODINA, BARBALOINA: generan ácido salicílico de efecto analgésico y antifebril
  • FOSFATO DE MANOSA: Actúa como agente de crecimiento de los tejidos con efecto cicatrizante
  • ISOBARBALOINA: analgésico y antibiótico
  • MINERALES: calcio, magnesio, fósforo, potasio, zinc, cobre
  • MUCÍLAGO: actividad emoliente sobre la piel
  • SAPONINAS: antiséptico
P.D. IMPORTANTE: Estimula el útero, así que las mujeres en etapa de embarazo, no deberían beber este zumo, porque puede provocar contracciones. Si se toman corticoides, no conviene tomar aloe vera, ya que podría reducirse el nivel de potasio, perjudicando la función cardiaca.

Vegetariano. Vegano ¿Dieta o Filosofía vital?

En el mundo caótico en que vivimos, lleno de prisas, de ideas revolucionarias, de intereses, de impulsos humanitarios, de concienciación, de brotes de ira, de ira contenida, de frustraciones, de declaraciones de amor, de bombas, muertes y resurrecciones, necesitamos sosiego, paz y tranquilidad para pensar con claridad y averiguar hacia dónde queremos dirigir nuestras vida y decidir quién queremos ser.
Hay que frenar, poner orden y reflexionar
El 30 de septiembre de 1847, en Mánchester, ve la luz la Vegetarian Society. Antes que la inventaran, la palabra vegetariano, no existía en ningún escrito. Se hablaba de “dieta vegetal” o “dieta pitagórica”, debido a que los seguidores de Pitágoras seguían una dieta 100% vegetal. En noviembre del año 1944  Donald Watson, funda la Vegan Society para desmarcarse de la anterior, e ir más allá. El objetivo inicial era diferenciarse de los vegetarianos, estableciendo por ello el término "vegan" que tenía además la ventaja de ser una palabra corta, cuyo origen es el propio término "vegetarian" (VEGetariAN). La motivación del grupo fue fomentar una ética de respeto hacia todos los animales, en contra de su explotación. Eso incluía no solo la alimentación a base de vegetales, sino también el rechazo al utilizo de pieles, a los ensayos en animales, a la utilización de seres vivos en espectáculos o su exposición en jaulas de zoos. Desde entonces, el término “vegetariano”, se ha desnaturalizado de tal manera, que al día de hoy, la opinión pública entiende que una dieta vegetariana incluye huevos y leche, llegando a vender alimentos vegetarianos que contienen pescado o sus derivados. En consecuencia, se ha visto necesaria la creación de subgrupos y subgrados: los ovovegetarianos, que comen huevos, los lactovegetarianos, que comen leche y sus derivados, y los ovolactovegetarianos, que comen tanto huevos como leche. En esta confusión de términos, los que solo se alimentan de vegetales, se denominan vegetarianos estrictos, especificación absurda, ya que ni huevos, ni leche, ni pescado, son en absoluto elementos del reino vegetal. Sin embargo, sí que hay una distinción evidente y coherente: quienes no se alimentan de nada animal y no usan productos provenientes o testados en ellos. Los veganos. Así que, aunque hablemos de dietas, en realidad ser vegano no se refiere al tipo de alimentación, sino a la ética y al compromiso con el bienestar animal. De hecho, las alimentación vegana acepta la cocción a alta temperatura de los alimentos y el consumo de productos refinados como el azúcar y la harina, frituras y alimentos enlatados a los que se le han añadido colorantes o conservantes artificiales, siempre que no hayan sido testados ni sean derivados de la explotación animal. O sea, ser vegano, no implica comer saludable, sino tener un compromiso ético y compasivo hacia la vida ajena. La comida vegana se está desarrollando de forma sorprendente, aunque no sea todo lo saludable que se esperaría fuese. Esto marca una enorme diferencia con respecto a las dietas. Por ejemplo, la macrobiótica, basada en el equilibrio y dialéctica armoniosa del yin yang que en la alimentación occidental, se traduce en la dieta del PH, donde se busca un equilibrio entre la benigna alcalinización y la nociva acidosis, que priva del suficiente oxígeno a las mitocondrias celulares. Un paso más lo da la dieta cruda, o crudívora, y la frugívora, donde todos los vegetales y las frutas son consumidos en crudo o cocinados a muy bajas temperatura para preservar su vitalidad y mantener toda la energía de sus nutrientes. Y esta es la razón de este artículo: un ovo-lacto-vegetariano, NO es un vegetariano. En lo simple, reside la razón. En Fleur Du Vie, no entendemos la necesidad de dificultar la comprensión de algo tan sencillo como es la diferenciación entre reino animal y reino vegetal.  Por eso a nosotros no nos cabe duda. Trabajamos con materias primas vegetales, punto. Y esto nos devuelve a la velada pregunta del título:
¿Quién eres? Y lo más importante... ¿Hacia dónde vas?
Cuando tu cuerpo empieza a enfermar por cardiopatías, o problemas coronarios, fibrosis, o deficiencias orgánicas, el médico te prescribe una dieta vegetariana, así que empiezas a comer vegetales por salud y por temor a morir. ¿No te has parado a pensar que la razón por la que has llegado hasta este punto, es una mala alimentación? En china, se han incrementado los casos de cáncer un 80% desde que, hace 20 años, la población ha empezado a introducir una alimentación occidental, sustituyendo la ingesta casi exclusiva de arroz y vegetales frescos, por productos animales y sus derivados. Sin embargo, el índice de enfermos en dietas a base de vegetales es casi insignificante. Da que pensar, sin duda. ¿Eres veggie? Has hecho la elección correcta, porque quién eres, marca también la dirección hacia dónde vas: la construcción de una sociedad más sana, más compasiva, más ética, más comprometida con el medioambiente y más longeva ¡Te felicito!
Que te preocupes por tu salud, dice algo muy positivo sobre quien eres, pero diría mucho más si te preocuparan también los demás, tus descendientes incluidos.
La explotación animal, empobrece y contamina el planeta, ya que utiliza una vergonzosa cantidad de agua dulce, y consume la mayor extensión de cultivo para alimentar al ganado, sin contar con los fosfatos y toxinas que genera y que se filtran en el subsuelo ¿Qué futuro deseas para tus hijos? Si estás leyendo nuestro post, estás preparado, y este tu momento para pensar, para salir de tu circulo de seguridad, para poner en discusión los dogmas con los que has crecido y construir una vida lejos de mentiras comerciales, dejando de ser una marioneta en mano de un sistema que se enriquece con las enfermedades crónicas de los consumidores. Elegir ser vegetariano por salud, o vegano por ética, lleva al mismo sitio: un mundo mejor y más saludable. “… Me casé con una chica galesa, que me enseñó un dicho galés, ´Cuando todo el mundo corre, quédate quieto´, y parece que lo he estado haciendo desde entonces. Eso debe ser parte de la respuesta, porque mucha gente está corriendo tras lo que yo veo como un suicidio, realizando hábitos que todo el mundo sabe peligrosos. Siempre he aceptado que el mayor error del hombre es intentar convertirse en carnívoro, en contra de la ley natural. Inevitablemente, creo, dentro de los próximos diez años, una mañana no despertaré. ¿Entonces qué? Habrá un funeral, estará allí un puñado de gente y, tal como George Bernard Shaw hubo previsto para su propio funeral, estarán los espíritus de los animales que nunca me comí. Si es así ¡Será un gran funeral!… Nunca tuve hondas creencias. Nunca he sido suficientemente listo para ser ateo. Agnóstico, sí. Algunos teólogos piensan que Cristo fue esenio. Si lo era, fue vegano. Si estuviera vivo hoy día, podría ser un propagandista vegano itinerante en lugar de un predicador itinerante de aquellos días, difundiendo el mensaje de la compasión. Entiendo que ahora hay más veganos que se sientan a comer el domingo que anglicanos que asisten a servicios de domingo por la mañana. Creo que los anglicanos deberían alegrarse de la buena noticia de que alguien está practicando al menos el elemento esencial en la religión cristiana, la compasión”. Extracto de una entrevista de Donald Watson, en 2002, tenía 92 años, 78 de los cuales vividos como vegan. Just think, my friend.

Trofología

La trofología es la ciencia de la nutrición que estudia los géneros de alimentos, en qué orden comerlos en las distintas ingestiones diarias, cómo mezclarlos y cuáles de sus características se pueden utilizar como factores de medicina preventiva. Se considera una pseudociencia, porque no existen estudios científicos oficiales sobre sus afirmaciones, aunque desde hace décadas se estudia de forma empírica. Como todo en la vida, la trofología debe ser analizada con perspectiva, buscando la lógica y los parámetros de coherencia y sentido común. Y hay conceptos muy lógicos y demostraciones científicas comprobadas. Vamos a darle unas vueltas...
el ser humano se alimenta de lo que digiere y no de lo que come
Cuanto más digestivo sea un alimento, mejor se metabolizarán sus nutrientes. Cada alimento se digiere de forma distinta, y alguno produce residuos tóxicos que se almacenan en el colon, creando fermentaciones que irritan, congestionan e inflaman los tejidos, contaminando la sangre. En general, todo alimento procesado, produce digestiones difíciles y acidifica la sangre. Si queremos mantener una sangre fluida y alcalina (el PH de nuestra sangre es ligeramente alcalino: + o - 7,5) tenemos que consumir un 70% de frutas y verduras frescas y crudas, y un 30% de cereales y legumbres cocidos en cada comida. Básicamente, la comida vegetariana cumple con estos requisitos. El valor nutritivo de un alimento es, por tanto, la suma de su composición química y su grado de digestibilidad. Todo alimento indigesto, intoxica en vez de nutrir, así que una buena digestión, depende de: Mantener una temperatura constante en el tubo digestivo evitando mezclar alimentos calientes y fríos en una misma comida, porque se congestiona la mucosa estomacal, y por lo tanto se favorece la putrefacción. Recuerda que la temperatura de tu estómago es de +o- 37º, por lo que todo alimento y bebida fríos, inevitablemente la baja. Mantener la calidad del alimento ya que la cocción destruye los valores nutritivos. Comer el 70% en crudo y el 30% cocinado, es una buena solución para mantener un buen equilibrio intestinal. Las frutas y las verduras, son alimentos vivos y necesitan ser comidos en crudo para mantener su vida orgánica y su poder energizante. Muchas personas tienen problemas de gases al consumir verduras crudas y eso sucede porque la salubridad de sus sistemas digestivos está comprometida. En estos casos, la trofología, aconseja una reforma alimentaria paulatina de tres semanas
  • desayunar sólo frutas ácidas la primera semana (mantener el resto de comidas como habitual)
  • cenar sólo frutas dulces la segunda semana (mantener el resto de comidas como habitual)
  • empezar a consumir vegetales crudos y ricos en fibra, la tercera semana
En este tiempo, se habrá producido una limpieza orgánica. Pulmones, riñones, páncreas y hígado no estarán tan fatigados y podrán eliminar las toxinas de forma más eficaz. Respetar los ciclos naturales del cuerpo. Hay tres ciclos fisiológicos que se repiten cada 24 horas:
  • Ingestión, de 14 a 22 horas ingerimos alimentos a base de hidratos de carbono, proteínas, vegetales y grasas. A las 14:00 la comida. A las 17:00/18:00 una merienda y a las 21:00/22:00 una cena ligera.
  • Asimilación, de 22 a 6 horas, asimilamos y utilizamos los nutrientes. No ingeriremos comida, solo agua, infusiones sin azúcares (sí que se puede utilizar estevia, porque además limpia el páncreas estimulando la producción de insulina) o fruta dulce, para dejar descansar el sistema.
  • Eliminación, de 6 a 14 horas, eliminamos desechos y toxinas. Consumiremos solo frutas ácidas o semiácidas y agua.
Regular la cantidad de alimentos. El estómago es un órgano elástico y tiene el tamaño del puño cerrado de cada uno. Así que deberíamos comer la cantidad para llenar ese espacio ¿Imaginas cuanto lo dilatas comiendo las cantidades a las que lo has habituado? Combinar adecuadamente los alimentos. Como te contaba antes, cada alimento se digiere de forma diferente, por lo tanto se debería combinar las materias primas que se digieren de la misma manera. Puedes encontrar tablas de trofología en internet. Nunca comer fruta después de comer o cenar. Las enzimas de las fruta no combinan con la mayoría de alimentos, sobre todo las frutas ácidas. Tienes que pensar que cuando acabas de comer, tu digestión ya está en marcha, así que tu estómago, no puede volver a empezar otra para digerir la fruta. La única excepción es la papaya, que tiene papaína, una enzima que favorece el proceso digestivo. Aquí dejo unas NORMAS BÁSICAS sobre la combinación de alimentos: Existen alimentos de difícil digestión que deben ser reducidos en la ingesta:
  • Legumbres. Son de difícil digestión si tu colon está intoxicado, por eso producen gases. Si ese es tu problema, cuécelas con una tira de alga Kombu o una rodaja de jengibre, ambos te ayudarán a digerirlas mejor. Si las asocias a unos cereales integrales, conseguirás un recuento de aminoácido muy funcional y un aporte proteico muy completo. También puedes consumir legumbres en su forma de  brotes, ya que son altamente digestivos por la enorme cantidad de enzimas que poseen.
(Aquí puedes encontrar nuestro artículo sobre germinados)
  • Cereales. Los cereales son un excelente alimento y además muy digeribles. Aunque sean más digeribles que las legumbres, se debería moderar su consumo y mezclarlos con verduras frescas (20% de cereales y 80% de vegetales crudos) para minimizar la acidificación.
  • No abusar de la sal. Los condimentos inflaman y acidifican la sangre. Desde Fleur Du Vie, aconsejamos la utilización de la Sal del Himalaya pura, porque es baja en sodio y posee muchísimos minerales de gran calidad.
  • Los aceites. Hay que comprarlos de primera presión en frío y usarlos crudos, porque toleran muy mal el calor y se oxidan rápidamente. El único aceite que tolera temperaturas superiores a los 70º, es el de coco que, entre otras cosas posee ácido láurico, un ácido graso de cadena media que tiene un poder reductor de la grasa abdominal en hombres. El aceite de oliva de primera presión en frío, consumido crudo, es muy saludable y posee propiedades anticancerígenas, entre otras magníficas cualidades.
  • El jugo de limón es preferible al vinagre, ya que este último acidifica la sangre. Si te gusta la acidez del vinagre, opta por el de manzana.
  • Las carnes, los huevos y lácteos. Desde Fleur Du Vie, desaconsejamos la ingesta de cualquier tipo de proteína animal, y lácteos (que no sean maternos) porque son altamente acidificantes ya que, para su digestión, el sistema debe utilizar un extra de minerales alcalinos como el calcio y magnesio lo que le obliga a extraerlos de los huesos provocando su descalcificación y degeneración articular.
  • Azúcares y harinas refinadas. Además de tener un altísimo índice glucémico, son extremadamente acidificantes y para restablecer el equilibrio ácido-base, el cuerpo los convierte en células adiposas, o sea, grasa.
  • Aditivos. La mayoría de aditivos químicos son acidificantes y potencialmente cancerígenos. En e-aditivos podrás consultar todas las E que encuentre en los envases que compras. Te sorprenderás.
Ahora ya tienes herramientas para hacer un diagnóstico a tu dieta y reformarla, si quieres. Desde Fleur Du Vie, te queremos ¡Vital y feliz!